Globalización como modelo de Dominación
Con motivo de la crisis económica mundial, entrevistamos al Dr. Juan Noriega, para que nos brinde un panorama sobre esta situación.
El Dr. Noriega, es
profesor de la UNLaR, en las cátedras de Derecho Público Provincial
y Municipal, Introducción a la Filosofía y Filosofía del Derecho
de la Carrera de Abogacía.
Dr, con motivo de la
crisis económica mundial, ¿podría explicarnos el significado de la
globalización?
El significado esencial
que tiene la ideología de la globalización es la dominación, que
imponen los países desarrollados sobre los países más débiles,
mediante el ejercicio del poder político-económico, tomando como
ámbito propio el planeta tierra en toda su extensión.
Se trata de una
concepción ultra neoliberal-capitalista, que tiene como objetivo
único, profundizar el modelo de acumulación de riquezas, de
concentración de poder y de dominación política, de manera que, en
su prepotente alquimia genera resultados de alto nivel de crecimiento
económico-financiero y de poder, para los países dominantes.
Este esquema, ¿se
trata de un fenómeno de las últimas 4 o 5 décadas?
A decir verdad, la
globalización es tan antigua como el ser humano; sólo baste
recordar las campañas de Alejandro Magno en la antigüedad, la
expansión romana, Napoleón, Hitler, el Reino Unido, y actualmente
EEUU, y cualquier otro imperio que se pueda conformar próximamente,
con esta intención.
La caída de estas
fuerzas ideológicas imperialistas nunca implicaron, y en el futuro
no tendría por qué ser distinto, el final de un desmedido interés
por mostrar superioridad de unos sobre otros, como si esto
respondiera a una energía innata, que impera en el interior humano,
y lo plasma en la realidad.
Lo patético para todo
esto, para la humanidad, es que esta intrepidez siempre ha sido a
costa de la sangre de tantos hermanos y que no se haya dado nunca una
solución.
Con esta visión, ¿se
puede lograr un mercado único a nivel mundial?
La fuerza del contexto
global, de la cultura universal, de la economía y detrás de este
fenómeno las interrelaciones sociales, culturales, tecnológicas,
comunicacionales, etc. se ha ido reforzando la idea de soñar con un
mercado único de alcance planetario predominante, pero, es
impensable que algo así pudiera suceder, en razón de que se
violaría todo principio y todo derecho destinado a regular la
interrelación de los países.
En este mismo sentido, se
plantea la realidad de las personas, que se verían avasalladas por
la ley del mercado único impuesta por un solo estado, que violaría
los derechos esenciales del trabajador, de vivir dignamente, de
protección a la niñez y la vejez, a la salud y la educación,
porque el planeta sería un gran mercado universal donde solo
sobrevivirían los más astutos y los más fuertes de
tal in-civilización.
Ante una potencial
situación así, hay que reafirmar que un sistema democrático tiene
como fundamento la participación y la manifestación de una idea
naturalmente plurilateral.
¿Cómo se puede
contrarrestar el avance de este ultraliberalismo?
En el transcurso de las
últimas 3 a 4 décadas los países más afectados fueron
construyendo unidades regionales, con el fin de fortalecer el nivel
de producción y un mercado interno activo, y un mercado dinámico en
el plano supranacional, que les ha permitido sobrevivir.
El MERCOSUR, el Pacto
Andino, el NAFTA, el Asean, la UE, son un ejemplo de ello, con lo que
las fuerzas en pugna, dominadores y dominados, tienden a equilibrarse
y avizoran con ello una salida más honrosa de este sistema invasor y
de constante opresión.
El riesgo inquietante, es
que estas uniones no se convierten mañana en otro monstruo de
dominación, o que como México y Canadá eligieron al demonio para
negociar.
¿Qué ocurrirá con
nuestro país ante esta situación dominante?
La Argentina es un país
débil, inestable, que siempre está en el día a día, sin políticas
de estado, con graves conflictos internos no resueltos todavía, en
consecuencia, esto lo convierte fácilmente en un país vulnerable,
sobre el que nadie acierta implementar una política de integración.
Así, somos un puñado de
ilusión, que navega a la deriva en alta mar, mientras los piratas
acechan implacables sobre nuestro porvenir, con lo que, en esta
situación, ni en forma individual ni integrados al pacto regional,
lograremos una dinámica de superación.
En síntesis, Argentina
tendrá futuro el día que abandone el capitalismo.
¿Cuál es el rol de
los países regionales en este proceso?
Los países asociados en
bloque cumplen distintos roles, el primero es la protección
geopolítica que están llevando a cabo; el sostenimiento económico
productivo; la vigencia de su soberanía, y la identidad
sociocultural de su población.
Esto es esencial, porque
a la vez que evita la invasión del imperialismo, plantea la
perspectiva concreta de progresar a la conformación de la Unión de
Estados Latinoamericanos, a semejanza de la Unión Europea, dejando
así, décadas de postergación.
La globalización, ¿es
un modelo de imposición o un sistema que beneficia a todos?
La globalización es el
resultado del avance del capitalismo de manera inescrupulosa, que ha
visto en la debilidad de los países subdesarrollados, una
oportunidad para beneficiar a unos pocos países, antes que
beneficiar a todos por igual.
La faz visible de esta
realidad es desde décadas, el G8, las ocho potencias más
desarrolladas del planeta; ahora convertidos en G12, G20; aunque esto
último no sea otra cosa que la estrategia del lobo a su presa, en
trance de aprensión.
¿Qué consecuencias
sociales y políticas genera este modelo?
Las consecuencias que
siempre ha traído este modelo, nunca fueron alentadoras, la pobreza
extrema, las hambrunas, los enfrentamientos bélicos, son fenómenos
incontratables, que han conmovido a la humanidad sin razón y sin
explicación.
Se han derrocado
gobiernos constitucionales, y se han instaurado regímenes militares,
en nombre de este sistema, y lo que es más trágico, se ha corroído
el espíritu y la mente humana, al extremo de la amoralidad y el
desplazamiento de los valores y la virtud.
¿Por qué el
liberalismo-capitalismo, entra periódicamente en crisis?
El liberalismo, el
capitalismo, el progresismo, el neoliberalismo, el desarrollismo, o
cualquier otra versión que pueda surgir, sufren el problema de la
muerte divina, la autodestrucción, es decir, nacen con un noble
interés, producir para el sustento de la humanidad, pero impulsado
por la avaricia y el egoísmo, se concentra paulatinamente de manera
tal, hasta producir su propia eliminación.
Como se puede apreciar,
este modelo no es perdurable, y muy pronto se van a producir grandes
transformaciones, a nivel mundial.
¿Por qué?, porque,
querer seguir sosteniendo el capitalismo, es tan inútil como
pretender imponer el apartheid.
¿Cómo se observa el
futuro de las próximas generaciones, considerando la globalización
desde su visión?
Es innegable que las
reiteradas crisis económico-financieras, que se generan dentro del
capitalismo, terminarán por erosionar definitivamente el sistema,
circunstancia esta, que obliga a plantear un nuevo modelo estructural
de la economía de las naciones en razón de la propia naturaleza
humana, de sociabilidad, evolución, justicia y legalidad que debe
comprometer a todos en igualdad de condiciones.
El nuevo contexto de la
economía distributiva, tendrá que estar sustentado en la
cooperación y solidaridad, y será fundamental para esta nueva
concepción, la unión del conocimiento y la experiencia de los
adultos, más la fuerza y la
inteligencia de la juventud, que cierre definitivamente este régimen
y se haga apertura a una etapa próspera en la que todos puedan
alcanzar la mies para bien de la humanidad.
Paula Flores
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