miércoles, 21 de mayo de 2014

Neohumanismo


Neohumanismo
El ser humano esta aquí, en el centro de la vida, con libertad de ser y realizar en paz; iluminar con su conciencia los días y las noches bajo el distante cielo, al amparo de los frutos de la tierra, en todo, sin anteponer ninguna distinción que profane la equidad.
Somos una especie animal dentro de todas las especies, somos humanos y civilizados, y nadie es más grande o más pequeño, ni más fuerte ni más débil sobre esta inmensidad, donde al abrigo de la bondad del sol tenemos la primera y la ultima razón de ser.  
Lo demás, es calor sociocultural
  Noriega
       Mayo 10, 2014

viernes, 2 de mayo de 2014

Entrevista Al Dr. Noriega - Globalización como modelo de Dominación

Globalización como modelo de Dominación

     Con motivo de la crisis económica mundial, entrevistamos al Dr. Juan Noriega, para que nos brinde un panorama sobre esta situación.
    El Dr. Noriega, es profesor de la UNLaR, en las cátedras de Derecho Público Provincial y Municipal, Introducción a la Filosofía y Filosofía del Derecho de la Carrera de Abogacía.

Dr, con motivo de la crisis económica mundial, ¿podría explicarnos el significado de la globalización?
El significado esencial que tiene la ideología de la globalización es la dominación, que imponen los países desarrollados sobre los países más débiles, mediante el ejercicio del poder político-económico, tomando como ámbito propio el planeta tierra en toda su extensión.
Se trata de una concepción ultra neoliberal-capitalista, que tiene como objetivo único, profundizar el modelo de acumulación de riquezas, de concentración de poder y de dominación política, de manera que, en su prepotente alquimia genera resultados de alto nivel de crecimiento económico-financiero y de poder, para los países dominantes.

Este esquema, ¿se trata de un fenómeno de las últimas 4 o 5 décadas?
A decir verdad, la globalización es tan antigua como el ser humano; sólo baste recordar las campañas de Alejandro Magno en la antigüedad, la expansión romana, Napoleón, Hitler, el Reino Unido, y actualmente EEUU, y cualquier otro imperio que se pueda conformar próximamente, con esta intención.
La caída de estas fuerzas ideológicas imperialistas nunca implicaron, y en el futuro no tendría por qué ser distinto, el final de un desmedido interés por mostrar superioridad de unos sobre otros, como si esto respondiera a una energía innata, que impera en el interior humano, y lo plasma en la realidad.
Lo patético para todo esto, para la humanidad, es que esta intrepidez siempre ha sido a costa de la sangre de tantos hermanos y que no se haya dado nunca una solución.

Con esta visión, ¿se puede lograr un mercado único a nivel mundial?
La fuerza del contexto global, de la cultura universal, de la economía y detrás de este fenómeno las interrelaciones sociales, culturales, tecnológicas, comunicacionales, etc. se ha ido reforzando la idea de soñar con un mercado único de alcance planetario predominante, pero, es impensable que algo así pudiera suceder, en razón de que se violaría todo principio y todo derecho destinado a regular la interrelación de los países.
En este mismo sentido, se plantea la realidad de las personas, que se verían avasalladas por la ley del mercado único impuesta por un solo estado, que violaría los derechos esenciales del trabajador, de vivir dignamente, de protección a la niñez y la vejez, a la salud y la educación, porque el planeta sería un gran mercado universal donde solo sobrevivirían los más astutos y los más fuertes de tal in-civilización.
Ante una potencial situación así, hay que reafirmar que un sistema democrático tiene como fundamento la participación y la manifestación de una idea naturalmente plurilateral.

¿Cómo se puede contrarrestar el avance de este ultraliberalismo?
En el transcurso de las últimas 3 a 4 décadas los países más afectados fueron construyendo unidades regionales, con el fin de fortalecer el nivel de producción y un mercado interno activo, y un mercado dinámico en el plano supranacional, que les ha permitido sobrevivir.
El MERCOSUR, el Pacto Andino, el NAFTA, el Asean, la UE, son un ejemplo de ello, con lo que las fuerzas en pugna, dominadores y dominados, tienden a equilibrarse y avizoran con ello una salida más honrosa de este sistema invasor y de constante opresión.
El riesgo inquietante, es que estas uniones no se convierten mañana en otro monstruo de dominación, o que como México y Canadá eligieron al demonio para negociar.

¿Qué ocurrirá con nuestro país ante esta situación dominante?
La Argentina es un país débil, inestable, que siempre está en el día a día, sin políticas de estado, con graves conflictos internos no resueltos todavía, en consecuencia, esto lo convierte fácilmente en un país vulnerable, sobre el que nadie acierta implementar una política de integración.
Así, somos un puñado de ilusión, que navega a la deriva en alta mar, mientras los piratas acechan implacables sobre nuestro porvenir, con lo que, en esta situación, ni en forma individual ni integrados al pacto regional, lograremos una dinámica de superación.
En síntesis, Argentina tendrá futuro el día que abandone el capitalismo.

¿Cuál es el rol de los países regionales en este proceso?
Los países asociados en bloque cumplen distintos roles, el primero es la protección geopolítica que están llevando a cabo; el sostenimiento económico productivo; la vigencia de su soberanía, y la identidad sociocultural de su población.
Esto es esencial, porque a la vez que evita la invasión del imperialismo, plantea la perspectiva concreta de progresar a la conformación de la Unión de Estados Latinoamericanos, a semejanza de la Unión Europea, dejando así, décadas de postergación.

La globalización, ¿es un modelo de imposición o un sistema que beneficia a todos?
La globalización es el resultado del avance del capitalismo de manera inescrupulosa, que ha visto en la debilidad de los países subdesarrollados, una oportunidad para beneficiar a unos pocos países, antes que beneficiar a todos por igual.
La faz visible de esta realidad es desde décadas, el G8, las ocho potencias más desarrolladas del planeta; ahora convertidos en G12, G20; aunque esto último no sea otra cosa que la estrategia del lobo a su presa, en trance de aprensión.

¿Qué consecuencias sociales y políticas genera este modelo?
Las consecuencias que siempre ha traído este modelo, nunca fueron alentadoras, la pobreza extrema, las hambrunas, los enfrentamientos bélicos, son fenómenos incontratables, que han conmovido a la humanidad sin razón y sin explicación.
Se han derrocado gobiernos constitucionales, y se han instaurado regímenes militares, en nombre de este sistema, y lo que es más trágico, se ha corroído el espíritu y la mente humana, al extremo de la amoralidad y el desplazamiento de los valores y la virtud.

¿Por qué el liberalismo-capitalismo, entra periódicamente en crisis?
El liberalismo, el capitalismo, el progresismo, el neoliberalismo, el desarrollismo, o cualquier otra versión que pueda surgir, sufren el problema de la muerte divina, la autodestrucción, es decir, nacen con un noble interés, producir para el sustento de la humanidad, pero impulsado por la avaricia y el egoísmo, se concentra paulatinamente de manera tal, hasta producir su propia eliminación.
Como se puede apreciar, este modelo no es perdurable, y muy pronto se van a producir grandes transformaciones, a nivel mundial.
¿Por qué?, porque, querer seguir sosteniendo el capitalismo, es tan inútil como pretender imponer el apartheid.

¿Cómo se observa el futuro de las próximas generaciones, considerando la globalización desde su visión?
Es innegable que las reiteradas crisis económico-financieras, que se generan dentro del capitalismo, terminarán por erosionar definitivamente el sistema, circunstancia esta, que obliga a plantear un nuevo modelo estructural de la economía de las naciones en razón de la propia naturaleza humana, de sociabilidad, evolución, justicia y legalidad que debe comprometer a todos en igualdad de condiciones.
El nuevo contexto de la economía distributiva, tendrá que estar sustentado en la cooperación y solidaridad, y será fundamental para esta nueva concepción, la unión del conocimiento y la experiencia de los adultos, más la fuerza y la inteligencia de la juventud, que cierre definitivamente este régimen y se haga apertura a una etapa próspera en la que todos puedan alcanzar la mies para bien de la humanidad.

Paula Flores